La oración del al beato Fray Leopoldo para Triduo o Novena

La oración del al beato Fray Leopoldo para Triduo o Novena

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La oración del al beato Fray Leopoldo para Triduo o Novena

BEATO LEOPOLDO DE ALPANDEIRE (CAPUCHINO)

(1864-1956)

Nació en Alpandeire (Málaga), pueblecito de la serranía de Ronda. Fueron sus padres Diego Márquez y Jerónima Sánchez, humildes labradores, gente sencilla de los que aprendió a ejercitarse tanto en el trabajo como en el temor del Señor y en la práctica de las virtudes. A los 35 años vistió el hábito capuchino en el convento de Sevilla emitiendo la primera profesión el 16 de noviembre de 1903.

Su ingreso en la vida religiosa no supuso ningún cambio radical, ya que sólo siguió perfeccionándose en el ejercicio de las virtudes, sublimando el trabajo diario y convirtiéndolo en oración. Pero lo que caracteriza la vida de Fr. Leopoldo fue su trabajo de limosnero, durante cincuenta años, por las calles y rincones de Granada. Pedía la limosna material para los pobres y sus hermanos y repartía a raudales el consuelo, la paz y la bondad de Dios. Recitaba con extraordinaria devoción las Tres Avemarías, allí donde se lo pedían cuantos acudían a él atraídos por su fama de santidad; su figura se hizo popular por las calles de Granada dejándola impregnada a su paso por el aroma de sus virtudes. Tras larga enfermedad, en la que resplandecieron aún más sus virtudes, murió santamente en Granada el 9 de febrero de 1956. Su tumba es meta ininterrumpida de personas que acuden a rezar en demanda de su intercesión.

Benedicto XVI lo declaró Venerable el 18 de marzo del 2008. Fue beatificado en Granada, por Decreto de Benedicto XVI, el 12 de septiembre en, una ceremonia presidida por S.E.R. Mons. Ángelo Amato, S.D.B., Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, como Delegado Pontificio.

TRIDUO o NOVENA

ORACIÓN.—Oh Dios que dijiste: “El que se humilla será ensalzado”, vuelve los ojos de tu misericordia a las virtudes que practicó el Beato Leopoldo de Alpandeire, y haz que también nosotros vivamos humildes y puros en tu santo servicio. Dígnate concedernos por su intercesión la gracia que te pedimos, si es de tu divino agrado. Así sea.

JACULATORIA.—¡Pastora Divina de las almas! Por la filial y tierna devoción que te profesó el Beato Leopoldo, dígnate interceder ante la Santísima Trinidad para obtener la gracia que te pedimos. (Tres avemarías.)

Para comunicar los favores obtenidos o solicitar reliquias diríjanse a: P. VICEPOSTULADOR.- CONVENTO DE CAPUCHINOS. Avda. Divina Pastora, 11. 18012 — GRANADA (ESPAÑA).

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