Diez pensamientos de santos, consagrados y escritores sobre el rosario

Diez pensamientos de santos, consagrados y escritores sobre el rosario

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Diez pensamientos de santos, consagrados y escritores sobre el rosario

1.- “Hacía limosnas como podía y podía poco. Procuraba la soledad para rezar mis devociones, que eran hartas, en especial, el Rosario, del que mi madre era muy devota y así nos hacía verlo”. Santa Teresa de Jesús

2.- “No encuentro otro medio más poderoso para atraer sobre nosotros el Reino de Dios, la Sabiduría, que unir a la oración vocal la oración mental, rezando el Santo Rosario y meditando sus misterios”. San Luis María Griñón de Montfort

3.- “El Padre Pío tenía Rosarios en todas partes, bajo la almohada, en la mesilla de noche, en los bolsillos, dondequiera… Era el religioso del rosario. Consideraba el Rosario como su arma predilecta contra toda clase de enemigos. En alguna ocasión llegó a afirmar: <quisiera que los días tuvieran 48 horas para poder redoblar los rosarios>. Cuando le preguntaban por su herencia espiritual, San Pío no dudaba en afirmar que era el Rosario: “¡Amad a la Virgen y hacedla amar. Recitad siempre el Rosario!” San Pío de Pietrelcina

4.- “El rezo del Santo Rosario, con la consideración de los misterios, la repetición del Padrenuestro y del Avemaría, las alabanzas a la Beatísima Trinidad y la constante invocación a la Madre de Dios, es un continuo acto de fe, de esperanza y de amor, de adoración y reparación”. San Josemaría Escrivá de Balaguer

5.- “Si nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros”. Sor Lucía de Fátima

6.- “El Rosario invita a nuestros dedos, a nuestros labios y a nuestro corazón a entonar  una gran sinfonía de súplica y oración, y por estos motivos es la plegaria más grandiosa que jamás haya compuesto el hombre El Rosario es un sitio de encuentro de los no instruidos y de los sabios; es la escuela donde el amor sencillo se acrecienta en conocimientos y donde los sabios aumentan su amor”. Monseñor Fulton J. Sheen

7.- “Para el que es espiritual, para el que ha avanzado por el camino de oración, el Rosario es el modo más simple a vivir la oración de modo concreto y prolongado…No temo en afirmar que quien rece este tipo de oración y se encuentra a gusto recitándolo es un contemplativo o ciertamente está en camino de serlo”. Carlo Carretto

8.- “La oración es la única fuente posible de toda comprensión. ¿El Rosario? ¡Admirable creación! ¿Rezar meditando los misterios? Este es el camino”. Miguel de Unamuno

9.- “Rezar el Rosario es revivir con María los mayores sucesos de la Historias. Cuando lo rezamos nos dirigimos precisamente a Dios Padre que nos ha dado a su hijo Jesucristo, pero lo hacemos poniendo de intermediaria a la Virgen Madre de Dios”… “El Rosario es una cadena misteriosa formada con eslabones de confianza que nos une indisolublemente al corazón de la Madre de Dios y de los Hombres”. P. Anselmo del Álamo

10.- “En el Rosario se nos hacen visibles las huellas de Jesús en el mundo. <Yo he salido del Padre y he venido al mundo, y ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre>. Del Padre hacia el Padre conduce este camino. Entretanto, el Señor recorrió los muchos caminos de este mundo atravesando en todas direcciones el país. De perla en perla, de decena en decena, recorremos nosotros los caminos de Jesús. A través de los misterios de su niñez, a través de las estaciones de su pasión redentora, podemos nosotros, con María, caminar hacia su plenitud y glorificación. Sus caminos se convierten en nuestros caminos”. Cardenal Joachim Meisner

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